MajoH*

I'll talk about movies, my life, music, food, fashion, politycs and more stuff XD Is all I love.

I'm studyng to be a journalyst

If Harry Potter was an anime.

adrjs:

EDGGYHUYRTGHRTYRTYHRTUSRTURT6UIUJRJAUY!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! LUNA AND HERMIONE AND SNAPE!!!!!!!

(Source: reddit.com, via photogear)

Beauty

2 months ago
tattoosforpassionnotfashion:

done by matteo pasqualin

Que tal este tatoo.

tattoosforpassionnotfashion:

done by matteo pasqualin

Que tal este tatoo.

Periódico Página. Universidad de Manizales.

2 months ago

magnolius:

Phenomenal snow art by Simon Beck - created by walking in the snow wearing raquettes (snowshoes). 10 Years ago this probably would have been on “unsolved mysteries” as the work of aliens…but now we know, it’s just Simon with snow shoes.

(via der-sammler)

carlovely:

basically. 

lol!

carlovely:

basically. 

lol!

Manizales, poco a poco de lo OUT a lo IN

En la actualidad, la moda es un tema que refleja el estilo de vida de una sociedad, entre más variedad, más tolerancia frente a nuevas tendencias y formas de ver la vida, las personas generan una identidad marcando un estilo propio y diferenciándose de los demás.

En Manizales, debido a la cantidad de jóvenes, la moda ha cobrado importancia, y en las calles abundan personajes con diferentes formas de vestir que impactan a los transeúntes. Sin embargo, los diseñadores locales no invierten en la ciudad, y generalmente se van a formar empresa a Bogotá, Medellín o fuera del país, porque no encuentran un mercado rentable aquí. Hay una serie de variables que pueden explicar la situación.

Los Diseñadores

Según el antropólogo Juan Manuel Alzate, estamos en una sociedad con poco potencial hacia la creación, a nivel de moda, se copia lo que pasa en Estados Unidos y Europa, más no se crea. Por esta razón es muy común que los diseñadores se vayan a los lugares de donde toman sus tendencias y donde obviamente se mueve más la moda por cuestiones económicas y culturales.

La docente del Programa de Diseño de Modas de la Universidad Autónoma, Ángela María Gómez, expresó que los diseñadores de la ciudad, en especial los jóvenes, tienden a generar estilos vanguardistas, y Manizales no es un público de este estilo, por eso es necesario para los diseñadores comprender el contexto de su ciudad y el mercado en el cual entran a competir, no porque haya tendencias tradicionalistas se va a dejar de recibir nuevos fenómenos de moda, pero estos tienen que ser pensados.

Los jóvenes diseñadores buscan generar nuevas propuestas y tendencias en el modo de vestir no solo de los manizaleños, sino llegando a un público más amplio, Luisa Fernanda Espinoza, estudiante retirada del programa de diseño de modas, y diseñadora, que está construyendo su marca IN-Culta, comenta que se debe sugestionar a las personas para invadir espacios efímeros y alterar la cotidianidad de la ciudad, de esa manera comercializar nuevas formas de vestir. Luisa Fernanda decidió salirse de la Autónoma pues en su opinión, la ideas que se van generando son muy vagas, la calidad de los profesores no es la mejor y el costo es muy alto, sintió que no estaba recibiendo lo que necesitaba para formarse como diseñadora de modas.

En las calles de Manizales, se encuentra generalmente gente fashionista, la mayoría son jóvenes que disfrutan mostrando sus gustos la hora de vestir, pero los diseñadores de modas de la ciudad no influyen en esto, lo que hacen  es reformar sus prendas de vestir con diferentes accesorios, de esta manera se marca diferencia y se encuentra originalidad, que al final es lo que se busca, encontrar una identidad; además, el público consumidor de moda está compuesto por estudiantes, y los presupuestos no alcanzan para invertir en la ropa, por eso se usan estos mecanismos de transformación de prendas y los diseñadores se dejan de lado.

¿Problema de la academia?

La carrera de diseño de modas se encuentra surgiendo a nivel nacional, razón por la que todavía no es alta la cantidad de estudiantes que ingresan a cursarla. En Manizales se cuenta con el Programa de Diseño de Modas en la Universidad Autónoma, a la que por semestre entra en la actualidad un promedio de 20 estudiantes, cifra estimada proporcionada por el programa. Los estudiantes que se gradúan no son muchos, según cifras de la oficina de graduados de la universidad en el 2007 se graduaron 5 estudiantes, en el 2008, 4, en el 2009, 9 y en el 2010, 2. Da un total de 16 diseñadores de modas profesionales listos para competir en el campo laboral. Estas cifras muestran un incremento en el 2009, que puede continuar en el 2011 y probablemente con el tiempo se encuentre en la ciudad una oferta más amplia de diseñadores que tendrán la capacidad de ser investigadores y generadores de empresa, el valor agregado que da el Programa a sus estudiantes.

El problema de la deserción universitaria, afecta actualmente a todas las facultades, especialmente de universidades privadas, y este Programa no es la excepción, sin embargo, según las profesoras del mismo, Juliana Gutiérrez y Ángela María Gómez Montoya, en los últimos semestres ha habido un incremento en la entrada de estudiantes, además notan interés en los talleres, y mucho potencial creativo.

Si el problema no está en la academia, se podría plantear la hipótesis de que la ciudad no es apta para hacer moda porque sus condiciones climáticas o cultura conservadora lo dificultan, pero la idea no es válida ya que según la docente Juliana Gutiérrez todas las ciudades, lugares y espacios son aptos para crear cualquier cosa, y con mayor razón moda, ya que las personas necesitan vestirse y ahí se encuentra un mercado al cual se debe satisfacer. Juan Manuel Alzate afirma que la ciudad es conservadora en el sentido de las relaciones interpersonales, pero el antiguo conservadurismo ha desaparecido. En Manizales hay procesos de globalización y las personas se empiezan a vestir de acuerdo con los cánones de moda internacionales, es decir que en la ciudad si hay aceptación de la moda y si se comprende el mercado objetivo se aceptarán nuevas tendencias.

Es importante aclarar que se está formando un concepto erróneo de moda, la docente Ángela María Gómez, recalca que la moda se está viendo como todo lo que tiene que ser diferente y no simplemente como la forma de vestir a un ciudadano común, que sea práctico y que le genere comodidad en su diario vivir y en la forma como se ve y se siente.

Vestirse bien cuesta

Luisa Fernanda Espinoza se va de Manizales debido a que el mercado no genera rentabilidad, se encuentran muchas personas con ganas de tener su ropa, pero a la hora de invertir dinero en la misma, prefieren dejarla en el mostrador. Ella afirma que este no es un público consumista.

Juan Manuel Alzate, confirma que en esta ciudad poco dinero se gasta, esto debido a la pobreza, y quienes realmente tienen el dinero para consumir lo hacen en otras ciudades como Pereira, Medellín o Bogotá, pues esto genera más estatus, además no se encuentran buenos centros comerciales que ofrezcan variedad de productos y buena oferta.

La producción de moda se encarece un poco debido a que en Manizales no hay industria textil para conseguir el material de forma más fácil, a diferencia de ciudades como Cali donde actualmente es más barata la adquisición de buenas telas ya que la industria ha tomado fuerza allí.

El problema está en el mercadeo de los productos, en la oferta que se genera en la ciudad y las estrategias que se utilicen para promocionarlos y fomentar las compras. Los diseñadores se van porque no es rentable invertir en un lugar donde no hay consumismo y la fabricación de la ropa tiene un costo que no se ve remunerado.

El panorama no es oscuro

Hay esperanzas con la carrera de Diseño de Modas, que se está fortaleciendo a nivel nacional hasta el punto de atraer estudiantes de universidades de renombre como la Pontifica Bolivariana de Medellín (Facultad de Diseño de Vestuario), que deciden optar por este programa, se está formando una carrera que debe ser estimulada por la ciudad con factores como la identidad cultural y la economía.

Además hay iniciativa por parte de los diseñadores locales; que están generando espacios de venta de sus creaciones, es el caso de Manuela Menjura y Luisa Fernanda Espinoza, quienes recientemente hicieron una venta de garaje que obtuvo buenos resultados a nivel de ventas y de asistencia, sin embargo, es decepcionante notar el regateo que hacen los manizaleños al comprar cualquier cosa, las prendas se vendieron por mucho menos de su costo real, pero es un avance que se decida invertir aunque sea una pequeña cantidad de dinero en moda y apostarle a los diseñadores locales.

 


Rastros sin rostro

Rastros sin rostro

Una noche de teatro poco convencional.

Primer Acto.

Alineados en una fila escuelera, frente a una casa destartalada, vieja y de aspecto tenebroso, hay aproximadamente 45 personas entre las que me encuentro. Una mujer autoritaria, con papeles en las manos y sin mirar a nadie a la cara, nos ordena entrar con calma y en silencio al recinto y nos entrega una ficha con un número, nos amenaza con sacarnos inmediatamente del lugar si la perdemos. Soy la última en entrar, y el fuerte sonido producido al cerrarse la puerta metálica, más la gente en fila, con miedo, me hacen pensar, con algo de angustia, que ya no hay vuelta atrás, me siento entrando a un campo de concentración.

Después de lavarnos las manos, a lo que se nos obliga, nos acomodamos en media luna, en una sala amplia, oscura, en la que se nos exige respeto y silencio. Comienza una especie de ritual, y aunque el show empezó desde la fila, aumenta la fuerza de la energía en el espacio y empezamos a dejar de pensar en nosotros para enfocarnos en el drama, una mujer llora la muerte de su hijo, asesinado por la guerra, lo que la obliga a irse de su finca, a la fría ciudad, a luchar por una vida en paz, llevando a cuestas la cruz del dolor que significa la pérdida de su descendencia, de su identidad.

El ambiente en el lugar se torna tenso, las personas observan con respeto y pena el sufrimiento de la mujer, representado entre canto, danza y declamación, y de repente, de la oscuridad, surge un hombre vestido totalmente de blanco, recitando hermosas palabras y cargando un pequeño ataúd, que es la representación de la muerte injusta producto de la violencia causada por los intereses de pocos. En un acto simbólico, saca un pedazo de carne del ataud, lo acribilla con un cristo, mostrándonos que cada día, con la indiferencia ante los problemas que aquejan la sociedad, matamos, herimos, y dañamos a los indefensos, y muchos nos hacemos llamar católicos, humildes y buenos samaritanos, después entrega a cada uno de los comensales un pedazo de carne , con las palabras, “conviértete y deja de creer”, nos da un pedazo de ese crimen del que somos culpables, pienso burlonamente que estoy en una especie de ritual satánico pero decido aceptar ese maloliente resto de carne al que muchos dicen que no, pues me siento comprometida con la obra y ha captado mi atención, más no dejo de sentirme incomoda, mal tratada, mal recibida por los dueños de esa casa, en el fondo de mi ser quiero irme  al lugar de donde vengo y donde sé que soy bien recibida, y capto el mensaje, aquí soy un desplazado más por la violencia, este no es el trato que merezco ni que merece nadie, pero qué más da, a veces es necesario meterse en la carne de otro para comprenderlo.

Segundo Acto.

Terminado el “rito”, la tensión disminuye un poco, y una voz nos grita que debemos cambiar de lugar, es hora de ir al segundo piso, nos llaman por un número, reiteran que en caso de botar la ficha debemos abandonar el recinto inmediatamente y al estar arriba nos obligan a sentarnos rápida y ordenadamente en unas sillas en las que quedamos apretados, incómodos, compartiendo el sudor y los olores de todos, inmediatamente un hombre de aspecto desparpajado, barbado y viejo comienza a hacernos un cuestionario, solteros? casados? antecedentes penales? han tenido enfermedades de transmisión sexual?, (ante esta pregunta nadie responde); después vemos un video experimental interesante, con buenos efectos especiales donde se refleja de manera simbólica el problema que genera en un ser humano perderse y perder su lugar, acto seguido llega una puesta en escena cuya materia prima es la danza, y donde una creatura nos ilustra el desplazamiento que hace la tecnología de la naturaleza, de forma bastante cómica y ambientado con una excelente escenografía y musicalización. La tensión previa en el ambiente, se desvanece y es reemplazada por un aire de cordialidad y casi de complicidad entre todos los asistentes a la obra, que hemos sido maltratados por estos “funcionarios” durante toda la noche.

Tercer Acto

Otro llamado interrumpe la sensación de calidez que obtuvimos en aquél momento y nos dirigen a una terraza, el frio me impacta y me incomoda, pero no tanto como la imagen con la que me choco sin previo aviso, es el hombre desparpajado, barbado y viejo, empelota y los otros personajes tirados en el piso cubiertos de basura, pienso, ¿ cómo ese actor se aguanta ese frio? Y me respondo, pues como muchos niños desplazados, y muchos hombres como él, que en realidad se lo tienen que aguantar no solo un rato, sino por muchas noches. Aquí nos confrontamos con los prejuicios que tenemos, no solo frente a las imágenes fuertes, que no son propiamente bellas, sino frente a nosotros mismos, y a que esas imágenes, esa fealdad, esa desnudes, hace parte de nosotros, a diario la vemos y no la aceptamos, la negamos, la pisoteamos y en los otros la juzgamos y la rechazamos, el ambiente vuelve a ser tenso pero ya nos dejan ir, los funcionarios malvados repiten nuestros nombres a la salida, uno tras otro, confundiéndose entre sí, no se entiende quien es quien, nadie sabe quién es quien, no somos nada, no somos nadie, solo un número más, no importamos. Así es como se siente un desplazado.

La obra Rastros sin Rostro, es el resultado de un proyecto de investigación realizado por profesores y estudiantes de la Universidad de Caldas, pertenecientes al grupo investigativo Teatro, Cultura y Sociedad, que busca comprender y estudiar la problemática del desplazamiento forzado en Colombia. El proyecto es dirigido por Liliana Hurtado Sáenz, y este involucra elementos audiovisuales, una interesante escenografía, ayudados de la danza el canto y buenos argumentos, además de una buena y bien construida interacción con el público. Esta obra es una propuesta innovadora que es recomendable ver y vivir;  de la cual se sale pensando en las problemáticas del país, y también en el hombre, su hipocresía y su falta de compromiso con el otro.